
la vida nos va nombrando a espaldas de lo cotidiano
a través de una íntima caligrafía oculta en la ceremonia de los días
nos desafía una eterna respiración inadvertida que se abraza al viento destejiendo un secreto
abriendo una vieja herida que se derrama desde tan atrás como la ausencia
una voz desconocida se adueña de nosotros
- tan entregados a los signos mundanos y vacíos -
y en un abrir y cerrar de ojos recuperamos la textura de un momento que el olvido fue incapaz de fraguar
un paisaje inasible que guarda un hambre encubierta
donde habita siempre el mismo obstinado estupor
el extrañamiento de un exilio junto a las irreductibles cenizas de lo ya vivido
los pequeños y grandes gestos de nuestra impura condición humana
el absurdo de contemplar como el azar lo desbarata todo
via rupta el destino
grito sordo
así merman los días en la noche y acontece la sombra
y no hay respuesta ante lo irremediable
solo los inocentes de pupilas ardientes desnudan la realidad
Febrero 5 de 2026