
una frágil vibración gravita en la inmensidad del azar
un eco desnudo que respira el aliento del mundo
en la blancura del aire
otra voz que la de la boca en la vigilia de uno mismo
su repercusión silenciosa
dónde perdimos el comienzo
de esa travesía peligrosa de un mundo arrancado a sus demonios
de un tiempo que se abre y nos abre
de un sentido en su desvanecerse
de una otra luz que hace la luz de lo callado en lo oscuro
inevitable y trivial querer enunciar la lejanía
de ese lugar de donde nunca nos fuimos
pero donde nunca estuvimos
el hiato insobornable del lenguaje
lo que queda temblando en la exuberancia del presente
Febrero 7 de 2026