
me piden otros ojos los ojos
una mirada desnuda desasida de sombras
algo como estar colgados sin nada de qué aferrarse
en el suspenso del aliento del aquí y ahora
pero ahí caemos en la cuenta de lo que echamos de menos
y resulta que es esa oquedad cambiante la que ha ocupado la vida
porque el alma nunca piensa sin fantasmas
lo que vive cimbra perdura acaba
la vida es una tragedia absurda inexplicable
un tiempo que apenas si nos alcanza y que no se reduce a lo vivido
sino a lo percibido a lo sentido
a lo que se puede contar mientras el tiempo nos sigue atravesando
nada ninguna cosa es lo que se busca
lo que perseguimos es la mirada
todo se mueve corre fluye cambia
como el universo entero rebelde y sin orillas
como la palabra que huye en un simple arrebato
y al aproximarse nos incendia los ojos
el mundo es un impromptu
un movimiento huidizo de la impermanencia
una puerta improvisada abierta al tiempo y a lo inimaginable
y una tiranía la de la lengua de someterlo todo a un sentido
Mayo 23 de 2026