
el tiempo es a veces solo un vacío ardiente
otras un frío estremecedor
una búsqueda nada más de esa palabra que hemos silenciado de espaldas a la espera
algo
como sumarle alas al silencio
el tiempo transcurre
sí
pero cambiado y
hasta es capaz de abrirle puertas y ventanas a un viento que arrojó sobre la mesa las flores del duraznero
de pronto todo puede deja de existir
entonces solo se escucha una palabra recuperada a la noche rasguñando la negrura
y al cederle el paso algo acontece
una escritura sin tiempo
la mirada de un ser invisible que las letras arrojan al mundo y se transforma para siempre a través de las fricciones que inflaman su espíritu
apresurémonos hacia el último banco de la sombra
hacia los íntimos rincones que nos resguardan bajo la lluvia
tratando de alcanzar un asiento bajo las nubes
suspirando agua
transpirando penas como el diluvio en verano
hilvanando poemas al paso
casi ahí de la lenta ruptura del día
flotando como ángeles
Mayo 25 de 2026