
un sueño
la despiadada disolución del tiempo no puede con las noches de verano
los cielos están ahí nomás y hasta una hebra del pelo podría enredarse en alguna estrella y
enlazar caminos por encima de las nubes en un sueño errante que
empujaría el aire inexorable cuesta abajo
hasta el amanecer
allí donde flotan las raíces exiliadas de la condición humana
todo consiste en abandonarse a la atracción por la caída
y por esa infinita paciencia de lo incesante tejiendo la tela invisible del origen
lo inadvertido de lo que están preñadas las cosas
su desmesura
su continuo aparecer
cuesta bajarse del estupor de haber partido a la deriva
del asombro de soñar lo inimaginable del infinito caleidoscopio del acontecer
pero nadie abandona un sueño
Junio12 de 2026