
el mundo al que nos aferramos se desvanece
y se parece cada vez más al revoloteo de las alas en el viento
impromptu de sombras sobre la Tierra
y las más de las veces flores abriéndose de cara al sol
pero es más difícil dar una vuelta por los alrededores
en medio de la noche
tejiendo y destejiendo la vigilia
que tratar de ver un fuego ardiente montado en cualquier estrella
encendiendo una esperanza derribada en territorios arrasados
de vez en cuando alguna palabra se levanta de las veredas de otoño
y se extravía en el latido interminable del silencio donde todo se guarda
ese cinismo del habla
el tan poco qué decir a un cielo sin respuestas y el tanto que no decimos a los abismos que acertamos a cruzar
palabras que visten sombras y ausencias
Junio13 de 2026